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martes, 9 de marzo de 2010

Cuidado con la soja. Parte III. Valores nutricionales


Durante varios años nos han bombardeado con información relativa a las abundantes propiedades beneficiosas para la salud asociadas a la ingestión de soja en sus distintas formas, sin presentar ningún problema ni contraindicación a cambio. Tal información es como mínimo sospechosa, teniendo en cuenta las notables cantidades en que nos sugieren tomar la soja. De hecho, recientemente empiezan a escucharse voces que denuncian posibles problemas asociados a una ingestión excesiva de soja. Esto toma mayor importancia si consideramos que se está utilizando algún derivado de la soja en multitud de alimentos que antes no la incorporaban (galletas, zumos, cereales, aceites, leche), y en los que ni siquiera somos conscientes que lo contienen. Así que conviene no hacer oidos sordos a esas voces y por lo menos escucharlas.

Existen claramente dos bandos: pro-soja y anti-soja. Los pro-soja dicen que los anti-soja están pagados por la industria lechera (de vaca se entiende) y los anti-soja dicen que los pro-soja están pagados por la industria de la soja. Puede que haya algo de verdad, por eso siempre hay que tener en cuenta quién está detrás del estudio que estamos considerando. No cueata nada poner en el buscador de internet el nombre del responsable de un estudio y ver si tiene alguna relación con alguno de los dos bandos.

Los supuestos beneficios de la soja podríamos dividirlos en dos grupos, por un lado tenemos los relacionados con sus valores nutricionales (proteínas, vitaminas y minerales, grasas saludables, ...), y por otro los relacionados con el alto contenido en isoflavonas (prevención de cancer, problemas cardiovasculares, habilidad mental, osteoporosos, mejora sintomas de la menopausia, ...).

viernes, 19 de febrero de 2010

Cuidado con la soja. Parte II. Los fitoestrógenos


Normalmente asociado a la soja escuchamos dos terminos con nombre extraño y contradictorios efectos sobre nuestro organismo, los fitoestrógenos y las isoflavonas. Para simplificar un poco las cosas diremos que las isoflavonas son un tipo de fitoestrógenos.

Primero veremos qué son los fitoestrógenos a nivel genérico y después veremos concrétamente las propiedades de las isoflavonas que son los fitoestrógenos de la soja.

jueves, 18 de febrero de 2010

Cuidado con la soja. Parte I. Qué sabemos de la soja.

En esta entrada no quiero demonizar la soja ni instar a la gente a no tomarla, lo que quiero es que nos paremos a pensar si no podría provocar algún problema un alimento que hemos empezado a tomar desde hace muy poco y ahora esta presente en nuestra dieta de todos los días en cantidades indeterminadas sin ni siquiera ser conscientes de ello.



La soja, como todos los alimentos, tendra sus ventajas y sus inconvenientes, sus propiedades beneficiosas y sus peligros. El problema es la cantidad de soja que podemos llegar a ingerir en un días cualquiera sin saberlo, y no digo ya si conscientemente hemos decidido adoptar la soja como la panacea del siglo.

Si nos detenemos a mirar la composición de los alimentos que hemos puesto en nuestro carro de la compra en un día cualquiera, veremos que la gran mayoría incluye la soja como uno de sus componentes, ya sea en forma de aceite, harina, lecitina, proteína, leche, ...

Cualquier alimento, por beneficioso que sea para el organismo, puede llegar a ser perjudicial si se toma en exceso. Casi nadie duda de los beneficios del aceite de oliva, pero ¿qué pasaría si nos bebieramos una botella de aceite al día?


A poco que busquemos por internet, la información que vemos es por lo menos inquietante, solo hay que poner en el buscador las palabras 'soja' y 'problemas'. Es cierto que si ponemos las palabras 'soja' y 'beneficios' también obtenemos mucha información, así que vamos a analizar detenidamente la información obtenida intentando confirmala o desmentirla.